“¿Qué es de la vida?” Gabriela de “Requetedivertidos” rerecordábamos el programa que marcó un hito en la TV uruguaya, y que aunque su nombre oficial fuera “Requetedivertidos”, todos lo conocían como “Horacio y Gabriela”. 
Ahora, conseguimos ubicar a Gabriela en Los Ángeles (EEUU), quien gentilmente nos puso al día sobre su trayectoria desde que dejó Uruguay, su trabajo como “latina” en Hollywood, y su último “descubrimiento” del género de Stand Up comedy. 




La vida estadounidense de Gabriela Lopetegui comenzó a fines de 1991 con una triste revelación y una cómica experiencia. “Me sorprendió profundamente ver el estereotipo que existe en Hollywood sobre cómo un hispano debe lucir y hablar, y los roles a los que se ven limitados en cine y televisión. Cuando llegué acá tenía claritos, ¡la gente creía que era gringa! Llegaba a las audiciones y me paraban en la puerta. 
Recuerdo un día que llegué a una audición y la directora de casting me paró en seco a la entrada: 
Directora de casting: I’m sorry, but this is a latino casting 
(Disculpa, pero este es un casting latino) 

Gabriela: But I am latina! 
(¿Pero yo soy latina!) 
Directora de casting: Can you speak spanish? 
(¿Hablas español?) 
Gabriela: Yes! 

Directora de casting: Okay, tell me something in spanish 
(Okay, decime algo en español) 

Gabriela: Hablo español mejor que vos el inglés, ¡pelotuda! 
[y acto seguido le mostré mi mejor sonrisa Kolynos]. 

Directora de casting: Okay, sounds good to me, go ahead. 
(Okay, suena bien, adelante)“.

Sabiéndose una latina con poco aspecto a tal, Gabriela optó por facilitar las cosas a los futuros directores de casting que se cruzara en el camino. “Finalmente decidí dejarme mi color de pelo natural, para evitar los ya tediosos cuestionarios con respecto a mis raíces latinas a la puerta de las oficinas de casting… y también pase de llamarme ‘Gabriela Lopetegui’ a ‘Gabriela Demarco’ y actualmente ‘Gabriela del Carmen’ que es mi auténtico nombre del medio. Todo esto porque es muy difícil pronunciar Lopetegui”. 

Con nuevo nombre bajo el brazo, a Gabriela le seguía resultando difícil conseguir roles en producciones audiovisuales, porque era “muy blanca para ser latina”. Por eso durante los primeros años de búsqueda laboral en Hollywood, se dedicó al doblaje de películas y dibujos animados, y la grabación de comerciales para radio y televisión como anunciadora, sin aparecer en cámara. Estos trabajos entrenaron su acento “neutral”, que posteriormente le abrió puertas en las uniones de actores de Los Ángeles. 

“Los comerciales como anunciadora, lo que acá llamamos ‘voice over’ se convirtieron en mi principal fuente de ingresos, y me permitió dedicar tiempo a escribir comedia. Sin embargo, hice varios comerciales, siempre que lo que se necesitara fuera una abogada, o bancaria, porque como ‘mamá latina’ nunca quedé. Parece que no doy la idea de que puedo estar felizmente casada con cinco hijos y esperando a mi maridito con la cena pronta… ¡pero sí hice un comercial en donde era una monja! Irónico, ¿eh? Doy el tipo de monja pero no el de mujer casada … ¿quién entiende a Hollywood?”.

Corría el año 1997 y Gabriela se mantenía con sus “voice over”, pero buscando ir un paso más allá, tratando de encajar en otro rol que no fuera el de mexicana o centroamericana, y sobre todo, deseando desarrollarse como comediante. 

“Un colega con el que había hecho un show para televisión en 1995, me dijo que tenía que ir a la compañía de comedia improvisada The Groundlings. Fui a una clase de muestra y fue amor a primera vista. Fue la primera vez que entendí que los buenos improvisadores no sólo nacen, sino que también se hacen… la improvisación cuenta con reglas que, si se respetan, se crean escenas improvisadas que son como piezas musicales”. 

De la escuela The Groundlings, donde Gabriela cursó y aprobó hasta el último nivel, salieron comediantes tan famosos como Phil Hartman, Will Ferrel, Pee Wee Herman y Lisa Kudrow. 

El budismo y el Stand up


Llega así el año 2007, en el que Gabriela estaba dirigiendo el doblaje al español de series de TV famosísimas como “Desperates Housewives” “Lost” y “Grey’s Anatomy”, de la cadena ABC. Sin embargo, malas noticias la trajeron nuevamente por nuestras costas y la hicieron replantearse su carrera. 

“En marzo de este año mi madre falleció. Fui a Montevideo y afortunadamente pude despedirme de ella junto a mis hermanos. Cuando volví a Los Ángeles seguí dirigiendo doblajes (…) pero lo seguí haciendo por inercia, y a medida que iba procesando la partida de mi madre empecé a darme cuenta de que había estado dirigiendo doblajes porque representaba una seguridad económica, pero que no era donde mi corazón realmente estaba”. 

Gabriela, de 45 años, lleva quince practicando budismo, práctica que le sirvió como empuje para decidir cambios en su vida, para intentar descifrar cuál era el camino que debía seguir para ser auténtica consigo misma. “Es curioso que en una ciudad de fama mundial por lo superficial, yo me encontré a través del budismo, y el budismo me ayudó a profundizar mi faceta artística”. 

Con el correr de los meses que siguieron a la pérdida de su madre, todo pareció indicar que el lugar que buscaba su corazón, así como el resto de su menuda anatomía, se encontraba detrás de un micrófono, en un escenario sin escenografía, contando historias y haciendo reír. De pie. 

“Me puse a explorar el mundo del Stand up comedy, un mundo que hace diez años, más ‘joven y bonita’ me hubiera petrificado”. 

Gabriela comenzó a trabajar en shows de Stand Up tras conocer a Greg Dean, profesor de este género, y desde octubre recorre distintos clubes haciendo gala de su nueva (o renovada) vocación. 

“Stand up comedy es, como lo dijo un comediante que ahora no recuerdo el nombre, “lo más cercano a la justicia. Uno puede mentir en film, en video, siempre se puede hacer otra toma… pero stand up comedy es uno solo ante el público, abriendo su corazón. No sé si hay muchas otras formas de arte en donde uno se encuentre en una posición tan vulnerable como en Stand up comedy, pero es una sensación increíble cuando se establece la relación con el público”. 

“Algo que nuestro profesor siempre nos dice, es que lo más importante en Stand up comedy es la relación con el público, el material que presentamos es simplemente la actividad, y cuando esa armonía con el publico se establece… que les puedo decir… is better than sex!”. 

Y volvemos a empezar… 



“Mirando hacia atrás, me encantó mi vida en Uruguay. El poder haber tenido un programa como Requetedivertidos a diario, con un compañero tan talentoso y del tomate como Horacio Rubino. Hacer teatro y carnaval era un estilo de vida que en 1987 no muchos colegas nos podíamos permitir”. 

“No sé cómo es la situación ahora. Cuando estuve en marzo noté que al carnaval se le da mucho más espacio en la televisión, qué bueno… esos nuevos pibes no saben por las que pasamos los más veteranos. Vi muchas mujeres en diferentes grupos de carnaval… aún recuerdo que en mi primer desfile oficial con los Klaper’s en 1987, la gente mirando el desfile me gritaba “¡andá a lavar los platos, el carnaval es cosa de hombres!”. ¡Es bueno comprobar que ahora el carnaval es cosa de el o la que se le antoje!” 

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