Escrito por Anatisog   
Otra historia de fama y fracaso, contada por las personas que formaron parte de este destacado programa infantil de principios de los 90′. Hoy la primera parte.


Corría el año 1994. Uruguay miraba de afuera otro mundial. Jorge Batlle se postulaba a otra elección y perdía. El Uruguay vivía un período de pseudo-bonanza de “pizza y champagne” gestado por el entonces presidente Lacalle y el despilfarro reinante. En este período tumultoso, oscuros productores televisivos decidieron que había que acabar con el monopolio del entretenimiento infantil que era dictado por los Cacho de la Croix , los Alberto Carabayo y los Alejandro Caminante.

Así podría dar comienzo una bio del primer programa para niños conducido por un jugador de fútbol mediocre. En realidad, ese SI es el comienzo de esta bio del programa “Divertite con Yamandú Ortega”. El productor Ernesto Raca nos cuenta como comenzó todo:

Por un lado teníamos a Cacho y su robot pedorro ese, después a Carabayo haciendo de una especie de indio que detestaba lo que hacía, y además estaba Camino, haciendo el Clú de Tom y Jerry. Básicamente los estereotipos de presentador estaban todos quemados; el humorista desempleado, el pibe que no tenía suficiente estatura para entrar al pelotero de McDonalds, y el viejo que después de tantos años en la tele uno entra a sospechar si no será harto pederasta que comparte videos porno a través del Ares. Precisábamos algo nuevo.
Tras una tormenta de ideas entre estudiantes de ciencias de la comunicación que no tenían suficiente calificación para hacerle notas a un adoquín, surgió que quién mejor representaba al Uruguay era un jugador de fóbal, quizá no muy bueno pero que con un poco de suerte podía ligar un pase para calentar bancos en Italia por 5 o 6 añitos y volver a Uruguay para ser la estrella en Wanderers o River Plate. Otras ideas eran la de un pato celeste. Pero al parecer no representaba fielmente al Uruguay. El pato tuvo su revancha años después cuando paso a ser la mascota de la Selección y se dedicó a actividades puramente uruguayas; como pudrirla después de los partidos y vender camisetas de contrabando.

Un pato celeste. Eso es tan uruguayo como comer asado al horno mientras se toma mate dulce en vaso de vidrio. De ojotas.
Se realizó un casting a las apuradas y apareció José Ortega; hás de Platense que estaba a punto de pegar un pase al “Sociedad Deportiva Negreira”. José encajaba perfecto en el perfil del conductor, salvo por su nombre, que fue cambiado a Yamandú para hacerlo más uruguayo. En declaraciones a la revista Postdata en el año 97, Yamandú dijo:

Y tá, no sé, vité como eh. Mi vieja me puso José Ronald Cahuapetí Ortega, pero a lo’ produtore’ no les gustaba mucho porque no era yorugua. No sé que má querían. Me jodió pila que me cambiaran el nombre, era como traicioná a la vieja. Bah, por lo meno’ hasta que cobré el primer cheque. 
Para acompañar a Yamandú se consiguió a una especie de patiño que haría las veces de animador infantil (Yamandú no tenía mucha experiencia con los niños) de nombre Braulio Márquez y en el caso de que Yamandú se fuera del libreto, corregir los errores. Como se precisaba a una mujer que hiciera las veces de secretaria/gato, uno de los productores que se fue a bailar a Coyote contrató a Sindi Mikaela Gutiérrez luego de que la vió mostrar la tanga arriba de una tarima.

El primer programa fue filmado un sábado a las cuatro de la tarde, luego de que Yamandú saliera de su práctica de fóbal. Como se hizo todo a las apuradas, la escenografía consistía de unos cartones decorados con papel glacé, y no se consiguieron niños, por lo cual se tuvo que robar imágenes de tribunas con niños de Cacho Bochinche sin que se viera en ningún momento la violenta cantidad de chivos que se emiten en dicho programa por minuto. Por consiguiente, cada vez que se quería mostrar niños, aparecía una imágen congelada, en el único segundo donde no se estaba haciendo chivo de algo.

Hasta la marquesina del programa era berreta y tenía faltas de ortografía. Pero los niños se enamoraron de Yamandú.

Con los estándares de hoy en día, “Divertite con Yamandú” no hubiera pasado cinco minutos de transmisión. Pero eran los 90′, y en Uruguay estaba de moda el groncherío y los Tico-tico. El primer programa fue un éxito, tanto que los productores, ni cortos ni perezosos comenzaron con elmerchandaisin de Yamandú, y se arregló filmar un segundo programa. Yamandú ya disfrutaba de su éxito y abandonó las prácticas en Platense.

Este sería el comienzo del fin.


No entra todo hoy. Próximamente, la segunda parte. Que va a venir pronto, ni bien los archivos de la televisión sean pasados a un equipo con fidelidad de reproducción, ya que las cintas de super-ocho fueron carcomidas por las ratas en algún galpón olvidado.

http://www.diosnoslibre.com/index.php?option=com_content&task=view&id=229&Itemid=55

Anuncios